La joya escondida del desierto egipcio
En lo profundo del desierto occidental, cerca de la frontera con Libia, el oasis de Siwa es uno de los destinos más remotos y encantadores de Egipto. Este paraíso aislado ha conservado su singular cultura, idioma y tradiciones bereberes (amazigh) durante miles de años.
Atracciones imperdibles
- Templo del Oráculo (Amón) — Lugar al que viajó Alejandro Magno en el año 331 a. C. para ser confirmado como gobernante divino. Las ruinas se asientan sobre la antigua fortaleza de Aghurmi.
- Fortaleza de Shali — Los restos en ruinas de una fortaleza de adobe del siglo XIII que fue el asentamiento original de Siwa.
- La primavera de Cleopatra — Una poza natural donde, según la leyenda, la propia Cleopatra se bañó en alguna ocasión.
- Gran Mar de Arena — Dunas ondulantes interminables que se extienden hasta la frontera con Libia. Aquí, practicar sandboarding y realizar safaris en 4x4 por el desierto es una experiencia inolvidable.
- Lagos salados — Impresionantes lagos salados de color turquesa rodeados de cristales de sal blanca: la respuesta de Egipto al Mar Muerto.
- Montaña de los Muertos (Gebel al-Mawta) — Una colina plagada de tumbas antiguas que datan de la XXVI Dinastía y la época ptolemaica.
Cultura
Los habitantes de Siwa hablan su propia lengua bereber y conservan tradiciones distintas a las del resto de Egipto. Visite la región durante la luna llena de octubre para disfrutar del Festival Siyaha, una celebración de tres días dedicada a la paz y la reconciliación.