El pueblo costero bohemio
Dahab, que en su día fue un pueblo de pescadores beduinos, se ha convertido en uno de los destinos favoritos de los viajeros independientes. Su ambiente relajado, sus inmersiones de primera categoría y su impresionante paisaje donde el desierto se funde con el mar atraen a una fiel comunidad de buceadores, aficionados a los deportes acuáticos y espíritus libres.
Reflejos
- Agujero Azul — Este sumidero de 100 metros de profundidad, uno de los puntos de buceo más famosos del mundo, atrae a buceadores experimentados de todos los rincones del planeta.
- El faro — Un punto de buceo poco profundo cerca de la costa, perfecto para principiantes, con un hermoso jardín de coral y abundante vida marina.
- Tres piscinas — Una serie de lagunas naturales con increíbles oportunidades para practicar esnórquel, ideales para familias y principiantes.
- Windsurf y kitesurf — Los vientos constantes de Dahab y la laguna tranquila de Eel Garden la convierten en un lugar ideal para practicar deportes de viento.
- Sitio de buceo en el cañón — Un estrecho pasaje submarino que desemboca en una impresionante caverna con aspecto de catedral.
Senderismo en el desierto
Dahab es el punto de partida ideal para excursiones al interior del Sinaí. Visite oasis escondidos, campamentos beduinos y cañones de colores. Las travesías de varios días en camello por las montañas ofrecen una profunda conexión con este paisaje ancestral.
El ambiente
El paseo marítimo de Dahab está repleto de cafés con cómodos cojines donde se puede tomar té de menta, contemplar la puesta de sol sobre Arabia Saudí al otro lado del golfo de Aqaba y disfrutar de marisco fresco por una fracción del precio de Sharm o Hurghada.